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miércoles, 29 de octubre de 2014

UN CUENTO PARA DÍA DE MUERTOS

después de bastante tiempo quiero retomar este blog, y lo hago con un pensamiento sobre la vida y con un cuento de mi autoría que versa sobre la muerte, pero en ALABANZa a la vida. 

LA VIDA ES UN REGALO, ES LA SUPREMA POSESIÓN, NO IMPORTA YO QUE ESPERE DEL MÁS ALLÁ, ESO QUE ANIMA A MI CUERPO LO DESEO CONSERVAR. MÁS LA MAYOR TRAGEDIA NO ES MORIR, PUES INEXORABLEMENTE “LA VIDA SE VA”, LA TRAGEDIA ES SENTARSE A MIRARLA PASAR.



EL RÍO CALMO Y EL ZACATE SECO

Todo había terminado, sin Isabel, la mujer que llenó la mitad de mi vida, nada tenía sentido. Cierto es que hubo silencios dolorosos, pero fuimos muy felices. El reloj marcaba las tres cuarenta de la mañana, el cielo despejado permitía al firmamento presumir un esplendor insospechado para un insensible citadino como yo. Después de varias horas de manejar sin rumbo me sentía cansado; era tarde para pernoctar en la siguiente ciudad, detuve el coche, caminé por un sendero con la intención de encontrar un paraje y, tal vez ¿por qué no? perderme.
La vereda me llevó a la ribera de un río, me senté en una piedra para observar el magnífico paisaje que se presentaba ante mis ojos, no pensé que aún tuviera capacidad de asombro ante la belleza: la luz de la luna se reflejaba en las quietas aguas bordeadas de claros pastos y, al fondo un bosque dibujaba siluetas en el cielo. Los recuerdos surgían desordenados en mi mente atormentada; me preguntaba qué habría pasado si yo…
De pronto, un murmullo me hizo regresar a la realidad. Me sobresalté tanto que podía escuchar mi corazón acelerado. Volví la cara en dirección de la voz y no vi a nadie, supuse que me había traicionado la conciencia.
Encendí un cigarro y al levantar la mirada vi algo sobre el agua, justo dónde se formaba el camino de luz. Quise saber qué era, me levanté y caminé por la orilla, La sombra se desplazaba hacia mí...
—Es sólo un tronco, por aquí nunca pasa nada señor —dijo la voz atrás de mí. Del susto casi me caigo.
Quién habló era un hombre mayor, de complexión fuerte y, a juzgar por su apariencia un campesino; pantalón de mezclilla, camisa a cuadros, sombrero de palma y machete al cinto. Traía de la mano a una niña pálida y con ojeras. Antes de que yo pudiera reaccionar, él continuó:
—No se me asusté, mi amigo, ya le dije que aquí nunca pasa nada.
—¡Pues no asuste, hombre! ¿y... el machete para qué es?
—Pos' pa' lo que fue hecho ¿pa´ qué más? Pa´ abrir brecha, el zacate tá' seco y muy crecido… Pero buenos días señor. Salude al patrón María.
La pequeña levantó una de sus manitas y me regaló una sonrisa de ángel.
—¿Qué lo trae por acá? —preguntó el hombre.
—He manejando por mucho tiempo y me detuve a estirar las piernas. ¿Ustedes son de por aquí?
—Allá, onde ve esos árboles; allí mérito nació María; yo, más pa´ allá.
—María no se ve bien —dije al tiempo que me quitaba el saco para abrigarla.
La niña se apartó. El viejo dijo:
—Es mejor que no intente tocarla; ella ta' bien.
Para destensar el momento pregunté:
—Oiga, sí no es indiscreción. ¿Se le hizo tarde o se le hizo temprano?
—No señor, ni una, ni otra. Llegué puntual, cómo siempre. —Tragué saliva—. El problema de los de la ciudad es que no saben vivir sin contar las horas.
—Tiene razón, pero en mi caso, hace semanas que la hora me da lo mismo.
—¿Pos qué le pasa? —preguntó, mientras se sentaba en la roca que yo ocupé antes, cargó a María y la acomodó sobre sus piernas. Pensé eludir la pregunta, pero algo en su mirada me inspiró confianza.
—Mí mujer falleció el mes pasado y no encuentro cómo seguir adelante.
—La muerte es parte de la vida señor; sí ella se jue antes, por algo sería—. Acarició a la niña —. Usted en cambio, tiene misiones qué cumplir.
—Tal vez, pero es injusto, ella tenía muchas ilusiones.
—¿Pos luego? Si usted se rinde, la vida de ella habrá sido en balde.
—¿Cómo?
—Sí señor, mientras la memoria de un dijunto siga floreciendo en el corazón de los vivos; mientras lo qui´hizo siga dando frutos en los que dejó, el muerto estará en paz, pero sí no hay quién recuerde sus quihaceres, esa alma no hallará sosiego.
Esas palabras sacudieron mi entendimiento, me impactaron en lo más profundo del corazón, con la boca abierta no supe qué decir. Ante el evidente azoro continuó diciendo:
—Íre, éste zacate, tá' seco, pero no muerto del todo. Tá' seco porque el río tá' calmo y aun así lo come el ganado y lo caga, lo abona pues, y cuando el río crezca reverdecerá. Si el río y el ganado no cumplen con su encargo, el zacate morirá pa' siempre.
El viejo se levantó, llevó el dedo índice de su mano izquierda a la boca en señal de silencio y partió con María hacia la espesura del bosque.
Escurrió una lágrima sobre mi cara llena de gozo y me quedé observando por un momento más el panorama. Deseaba retener en mi mente la enseñanza de aquel humilde sabio y el escenario del alivio a mi penar. Cerré los ojos y ahí estaba Isabel, tan bella, tan diáfana, me miraba con dulzura. Le pregunté: ¿Cuál es mi misión amor? Y después de un gran suspiro abrí los ojos y me dispuse a regresar.
Un tenue ruido me hizo voltear al sitio donde vi por última vez al campesino. Entonces noté que había olvidado el machete, lo menos que podía hacer era regresárselo, así que fui a buscarlo. Llegué dónde los árboles y encontré una cabaña modesta. Toqué la puerta, me abrió un joven. Le pregunté por el anciano y me respondió:
—Usted debe haber mirado a Don Epifanio, pero no era él, sino su ánima bendita.
—¿Qué? ¿Me está usted diciendo que este machete es de un fantasma?
—No señor, ese machete es del Remigio.
—¿Y quién es Remigio?
—El peón que macheteó a Don Epifanio.
Solté con estupor el arma homicida. Le pregunté consternado: ¿Por qué lo hizo?
 —Pa´ quitarle el dinero que necesitaba pa´ curar a su hija que estaba malita.
La niña se llamaba María?
—Sí señor, y la pobrecita de todos modos murió porque con el mitote que se armó ya no dio tiempo de salvarla. Pero también pobre del Remigio; pagó caro su pecado cuando se enteró que el dinerito ese lo llevaba el viejo pa' dárselo pa´ pagar las medicinas de la enfermita. El infeliz se volvió loco, andaba todo enjuto y ni de la cárcel quería salir.
—¿Y usted cómo sabe esta historia? ¿Conoció a esas personas?
—¡Huy señor! Eso pasó hace mucho y todo el pueblo lo sabe de oídas, pero algunos hemos visto que en noches cómo ésta, con el río calmo y el zacate seco, el ánima de Don Epifanio se aparece porque anda buscando a Remigio pa' apaciguarle la pena.
Ya pasaron diez años de esa madrugada en que se cruzó por mi camino Don Epifanio. A Isabel la sigo extrañando, la recuerdo en todo momento pero sin dolor. Me volví a casar, tengo una hija a quien llamamos María y es tan linda como la chiquita que me sonrió a la orilla del río calmo. Nunca pensé en hacerlo, pero hoy algo me impulsó a recrear con la pluma esta vívida historia de amor y esperanza. Casualmente hoy también es la presentación de mi cuarta novela.

Rodrigo García Leo

lunes, 25 de enero de 2010

ESTADISTAS




“La grandeza de un hombre
está en relación directa
a la evidencia de su fuerza moral. "

John F. Kennedy


La fuerza moral es dada por una trayectoria reconocida por los demás, y cuanto menos manchada sea esa trayectoria de mayor fuerza moral se gozará. Así, solo los que sustentan sus palabras de sabiduría y de bondad en su historia personal son dignos de llamarse grandes.











“Tendremos que arrepentirnos
en ésta generación
no tanto de las malas acciones
de la gente perversa,
cuanto del pasmoso silencio
de la gente buena".

Martin Luther King


Las atrocidades que vemos todos los días serían menos y menos graves sí tan solo más víctimas y espectadores levantaran la voz contra la injusticia.




“Sí un hombre
no ha descubierto algunas cosas por las que morir,
no está preparado para vivir".

Martín Luther King





Nadie es perfectamente feliz
hasta que está dispuesto
a dar la vida por lo que hace".

Mao-Tse Tung


Solo las cosas que despiertan una verdadera pasión en tu vida, son las que te impulsan a seguir adelante sin importar los obstáculos que tengas que vencer, son las que le dan razón de ser a tu existencia. Lo inquietante no es dar la vida por lo que anhelas, sino despreciar la vida por no tener qué anhelar.











“Un minuto que pasa es irrecuperable.
Conociendo esto,
¿cómo podemos malgastar tantas horas?.”


Mahatma Gandhi

El tiempo para descansar no es tiempo perdido, salvo que no tengas de qué estar cansado.





“¡No escuches a los amigos!
cuando el amigo interior te dice:
¡Haz esto!.” 

Mahatma Gandhi



Peor que un individuo inconsciente es un individuo que sí oye su voz interior pero se hace pendejo. Y sin embargo, cuántas veces tratamos de silenciar eso que es uno de los dones más valiosos de nuestro ser: LA CONCIENCIA. Esa que nos debería poner por encima de los animales, pero que tristemente nos ubica por debajo, ya que ellos, al menos siguen su naturaleza.

Tus amigos te podrán hacer una invitación muy tentadora, pero sí Pepe Grillo interviene, hazle caso, te conviene aunque su consejo no sea tan divertido.   














“El sufrimiento y la felicidad no están en el mundo, sino dentro de cada uno de nosotros.”

 Dalai - Lama


Las circunstancias que te rodean podrán ser adversas o favorables, pero la actitud con la que las asumes es lo que realmente te hará sentirte feliz o infeliz; por más graves que sean tus problemas siempre hay cosas bellas que puedes dejar de disfrutar sí solo te concentras en el dolor.











“Los planes no importan mucho,
al final los procesos de planeación
son los que cuentan.”

 Gral. Dwight Eisenhower


No es que no tengas que planear las cosas, sino que lo que planees lo hagas con sumo cuidado, observando la realidad, identificando los recursos con que cuentas, probando los elementos clave, fijándote en los detalles y finalmente eligiendo el día “D”.

Eisenhower planeó tan bien el ataque de Normandía que con el resultado cambió el rumbo de la historia.










“Entre los hombres
como entre las naciones;
el respeto al derecho ajeno
es la paz.”

 Benito Juárez



Todos tenemos el derecho natural a ser respetados, por lo tanto todos tenemos la obligación de respetar a los demás. La fórmula es sencilla: “No hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti”; sin embargo a veces no nos damos cuenta de que eso que hicimos o dijimos perjudicó a alguien, así que cuando el afectado, un tercero de buena fe o tu propia conciencia te hagan notar la falta, simplemente reconócela, repárala y pide una disculpa. Así la paz reinará en tu corazón y contribuirás a la paz de tu entorno y del mundo.











“El destino baraja las cartas,
nosotros la jugamos.”

 José Stalin



El póquer se considera un juego de azar, sin embargo hay jugadores, que sin hacer trampa, ganan más que otros consistentemente, y no es que constantemente les toquen las cartas buenas, sino que usan a su favor cualesquiera que les den. Sí tienes una buena mano ¡felicidades!, pero eso no basta para ganar la partida, necesitas además, un póquer de ases: conocimiento del medio, estrategia, medición de riesgos y decisión; estas cartas siempre dependen de ti por lo que, incluso con un par bajo podrás provocar reacciones favorables a tu causa y llevarte la apuesta.               

La ambición es buen aliciente para no retirarte antes de tiempo, pero el principal objetivo del juego es jugarlo. 














“Para ir adelante de los demás
se necesita ver más que ellos.”

 José Martí


Sí no levantas la cabeza y tratas de mirar el horizonte, tendrás que conformarte con seguir al rebaño formado por la mayoría que solo sigue las órdenes del pastor.









“La peor decisión
es la indecisión”

Benjamín Franklin


La indecisión también es una decisión porque se opta por no hacer nada, y no hacer nada cuando la vida te impone dos o más caminos es la única manera segura de equivocarte. El precio de la apatía es altísimo; es la incertidumbre nunca satisfecha del “sí yo hubiera”. Hoy mira al frente, ahora mismo tienes decisiones que tomar, analízalas, decide y actúa, no esperes a engrosar esa larga lista de “hubieras” en tu haber.





“El que es bueno
para argumentar excusas
rara vez es bueno
para otra cosa".

Benjamin Franklin

Aunque una excusa sea verdadera emplearlas muy a menudo genera más suspicacia que confianza, por otro lado es más honesto pedir una disculpa que culpar a las circunstancias para no reconocer la falta.

El que siempre tiene una salida para justificar su torpeza malgasta su ingenio tapando hoyos cuando puede evitar que aparezcan.











"En la vida
solo hay algo peor que el fracaso:
el no haber intentado nada."

Franklin D. Roosevel



Emprender algo con ilusión y ver que falla duele, hay pérdidas, pero también ganancias; la satisfacción de haberlo intentado y la experiencia que te permitirá reintentarlo con los ajustes correspondientes.

Quién piensa que con no intentar las cosas nada se pierde porque nada se tenía está equivocado porque se pierde la oportunidad. Solo tres motivos coartan la intención: la cobardía, la indolencia y la pereza, actitudes todas ellas del verdadero fracasado.











“Sí no sabes a donde vas,
todos los caminos te llevan a ningún lado".

Henry Kissinger


Sí no sabes a donde vas es porque no sabes lo que quieres, te dejas llevar por tu entorno y los caminos por los que andas no fueron tu libre elección. Tal vez alguno resultó agradable, pero después de algún tiempo de recorrerlo te das cuenta que la verdadera olla del arco iris no está en esa dirección.

¿Qué hacer?, buscar en tu interior la misión divina, hacer un plan de vida y andar con rumbo claro.